O tempora, o mores!
La cultura de masas es como la comida de Mcdonald’s. No es nada nuevo. El arte se come, se traga y se caga a una velocidad cada vez mayor. Pero lo que me preocupan, son los valores que subyacen debajo. Todo arte transmite unos valores y creo que, los de hoy, caducan igual de rápido. Nihilismo estúpido, podríamos llamarle. Visto lo visto, empiezo a creer que no hay nada más contracultural que transmitir los valores clásicos. Un día de estos me pongo a hablar en latín y a leer a los transeúntes el Ars amandi o algo de Cicerón. Sinceramente, estoy hasta las pelotas del arte de de-construcción, dadaísmo, y anti-artes de limpiarse el culo. Hoy más que nunca, la cultura es la contracultura. Paradójico.